Antes de sentarse a comer esta noche, prueben esto: mírese a los ojos, manos sueltas, y respiren lentamente diez veces. Inspiren, cuenten hasta cuatro. Espiren, cuenten hasta seis. Nada que resolver, nada que decir. Las parejas que hacen una pausa así suelen notar que la noche se suaviza después, menos apurada, más presente. No cuesta nada y toma menos de dos minutos. Hagan de esto un pequeño hábito antes de las comidas esta semana y vean qué cambia entre ustedes.
Un momento…