Elige el cajón de trastos que nadie quiere enfrentar. Divídanlo entre los cuatro, tres minutos cada uno, y quien encuentre el objeto más raro gana. Los perdedores hacen café. Suena pequeño, pero hay algo satisfactorio en tirar baterías viejas y menús de comida para llevar mientras todos se ríen de lo que aparece. Sin cocinar, sin planificar: solo un cajón, un temporizador y buena compañía. Bonus: tu cocina termina más ordenada.
Un momento…