Pregúntense esta noche: ¿qué olor te lleva instantáneamente a algún lugar, y adónde te lleva? Funciona porque el olor se salta las conversaciones triviales y cae directo en la memoria—cocinas de la infancia, el abrigo de un abuelo, primeros apartamentos. Aprenderán algo nuevo el uno del otro sin intentarlo, y probablemente rirán de lo específico que se vuelve. Consejo: dejen que cada respuesta se extienda un poco antes de responder con la suya.
Fuente: Greater Good